Una participación en un yate es una transacción menos arriesgada
Cuando compras un yate directamente, siempre te preguntas qué le pasa y por qué el vendedor quiere deshacerse de él. Con una participación, puedes dar por sentado que el yate no es el problema, ya que la mayoría de los demás propietarios del sindicato están contentos de seguir a bordo.
Una participación en un yate es una transacción menos complicada.
Al comprar un yate directamente, hay que ocuparse de las inspecciones, los gravámenes, los impuestos y el historial de mantenimiento. Con un yate compartido, esos obstáculos ya los han superado los propietarios actuales. El acuerdo del sindicato es el único documento que hay que revisar, y ya ha sido examinado por muchos accionistas anteriores y actuales.